Mapa Mental |mayo, 2026.


El árbol de la vida en Rialto Beach, Washington State | 2026.

Es una bonita metáfora…

—Wey, no creo que sea por aquí…

—No pasa nada, ahorita llegamos al camino. Igual ya llegamos hasta acá, ni modo que nos regresemos…

Mis hermanos mayores siempre han sido una figura peculiar. Daría un riñón por ellos, pero claramente no les daría un pedazo del burrito que acabo de pedir en Chipotle. Las personas que más me molestaron de niño, también me forjaron mi carácter. Compartir miedos, preocupaciones, risas y sueños con ellos los ha convertido en mis grandes compañeros de vida y las personas que más adoro…

— Está cabrona la vista ¿no?

— Si wey. Vámonos que ya nos esperan en el carro.

—Ándale pues.

Tengo 23 años viviendo con este sujeto y no habíamos viajado juntos en años. Hace frío afuera, me duelen un poco los pies de la caminata que hicimos y ya llevamos tres horas en la carretera, mi espalda está un poco atrofiada por culpa del respaldo y los ojos me pesan un poco.

—Aún nos falta ver el árbol de la vida

—No se porque me emociona tanto…

Necesito despertar, aún queda un rato de carretera y ayer casi atropellamos un venado. En esos cinco minutos donde mis párpados pesan más que ladrillos, el cuerpo todavía registra sensaciones, pero mi alma y cerebro ya están ocupados en soñar. Son miles de pensamientos que se sienten claros como el agua, revelaciones de mi inconsciente, pero cuando el sol entra por la ventana y pega en mi cara, no me logro acordar que fue lo que pensé.

—Las olas son muy diferentes a las de México, parece Cuyutlán, pero sin sol, nomás el mar culero… Aunque el árbol si se ve muy padre…

—Es una bonita metáfora wey… neta.

—Si pues si.

—Que bueno que vinimos wey.


Los que nos lloran…

Hall Of Mosses, Olympic Park. Washington State | 2026.

Me desperté a las tres de la mañana con mi madre pálida y angustiada por el mensaje que nos mandaste… sonabas cansado, pero sonabas en paz.


Me fui a entrenar de manera normal, el sol salió, la noche cayó y las estrellas brillaron como siempre lo hacen. Tu estabas en la cama hablando con Dios, pidiendo más tiempo para abrazar, besar y hablar con los que se quedan a llorarte.

Nosotros solo pedíamos por ti.

El diecinueve de mayo empezó como siempre, una fecha normal me dije, aunque dentro de mi sabía que mentía. Tenía que distraerme, el diecinueve de mayo nunca es normal.

No se si te imaginabas que ese martes sería el último martes que vivirías.

Ven, platícame como es allá del otro lado ¿es como intentar explicar que había antes de que nacieras? ¿o realmente volvemos a ser uno con todo como nos dijiste?

Nosotros seguimos con nuestras preocupaciones banales, intentando agarrarle un sentido a esta vida o convencernos que sabemos porque existimos.

Aquí abajo, tuvimos que explicarles a tus hermanas mayores que emprendías el último viaje, el más emocionante, pero también el más aterrador. La muerte, tuvo la indecencia de abrazar al más chico de los tres que quedaban, consigo, dejó regadas anécdotas que jamás podrán ser contadas, sentimientos no expresados y disculpas no habladas. Se quedaron pendientes risas en el mar, besos en la frente a los bisnietos, y abrazos apretados para los hijos.

Tuve que decirle a tu hermana, que tenía setenta y siete años viviendo contigo que te habías ido.

¿Cómo se despide uno de alguien después de toda una vida?

¿Cómo es decirle adiós a tu hermano menor?

¿Me tendré que despedir de todos los que amo? o será que mis hermanos me harán la misma pregunta que me hizo tu hermana: ¿quién sigue?

La vida es hilarante, tenías razón.

¿Cuando escuche el mar en manzanillo te escucharé a ti? o será el dominó lo que me haga pensar en lo poco que te conocí…

La muerte jamás llega en buen momento, en especial para los que nos lloran.


Lista de libros | mayo, 2026.


Legacy. -James Kerr

Mi coach me prestó este libro a principios de abril.

En una de las primeras interacciones que tuve con mi entrenador, discutimos sobre libros y escritura: su primera reacción fue sacar un pequeño libro impreso de uno de sus cajones y prestármelo.

Llegando a la recta final como universitario, recibir un libro que habla sobre el legado en el deporte y como te trasciende, se sintió como un regalo del cielo.

Justamente esa es la pregunta que cargo conmigo en este momento: ¿dejé el lugar mejor de como lo encontré?

Es un libro bastante sencillo, que mezcla un poco de la historia del equipo con la cultura maorí y acciones concretas para ser un mejor líder.

Los All Blacks son el equipo más ganador en la historia del Rugby, y James Kerr —el autor— viajó con ellos algunos meses para entender su mentalidad y escribir las lecciones que podemos aprender de un grupo de personas extraordinarias.

El libro me recordó bastante a mis inicios en el deporte, a la primera vez que me puse un casco y con lo que soñaba hace algunos años.

Aunque estoy contento con el progreso de estos últimos años, la realidad es que aún hay mucho tiempo para dejar todo mejor que cómo estaba. Quizás por eso llegó este libro ahora.




The Art Of Seduction. -Robert Greene

Probablemente es el libro que más trabajo me ha costado leer, al menos este año.

Abrí este libro por primera vez en junio de 2024 y no lo pude terminar. Influenciado por el consejo que hace algunos años leí, decidí que si alguna vez dudaba si un libro valía la pena, leería las primeras cien páginas menos mi edad y después de eso decidiría si lo continuaría. En junio de 2024, guardé este libro en mi biblioteca al llegar a las 78 páginas. Simplemente no era el momento.

Este año sí lo terminé, y aunque sigo considerándolo un libro incómodo, hoy entiendo que no es porque sea falso. Al contrario. Es incómodo porque es difícil no reconocerte en algunas de sus páginas. Es tan real que se vuelve incómodo verte a ti y a otros con ciertos patrones y comportamientos.

Lo que reconoces en ti y en otros lo vuelve tangible y eso da miedo. Las áreas grises lo vuelven real, las manipulaciones se vuelven tangibles y las técnicas son muy difíciles de ignorar, ya sea porque las has usado o han sido utilizadas en tu contra.

En mi caso, me fue muy incómodo identificar qué hacía al principio de una relación, mis comportamientos y muchos de los patrones con los que no quiero construir una relación. Es justo por esto que vale la pena leer este libro, no para aprender a manipular, sino para aprender a defenderte tanto de ti mismo como de otros.

Cabe recalcar que no es un libro que habla solamente de relaciones amorosas. De hecho aborda otros temas como la seducción en masas, la política y otros tipos de seducción que se presentan en el día a día.

Me encantó haberlo leído junto a una amiga, ya que me expuso puntos de vista que yo jamás habría alcanzado a ver.


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Mapa mental | abril, 2026.