Mapa Mental | junio, 2026.
Parte de crecer.
—¿Cuándo te vas Carcloch?
Le dije a mi hermano mientras reacomodaba todo mi clóset. Se lo pregunté como si no supiera exactamente qué día se iba.
—En dos semanas y media.
—¿Y? ¿Ya listo?
Estábamos sacando la ropa vieja. Haciendo espacio para la nueva, diría mi papá.
—Tian, ¿quieres esta madre?
—No, ya sácala Mai. A alguien más le servirá.
El cuarto se siente más ligero. Incluso cuando me río del Feng-Shui que mi hermano dice practicar, sé que tiene razón.
Mi casa también se está vaciando. Me pregunto si ellos dos también sienten la soledad que la madurez trae.
—Sí voy a extrañar México. —Me dice mientras ponemos más ropa en la silla a regalar.
Pensé en decirle que yo lo iba a extrañar, pero las palabras no salieron de mi boca.
—Parte de crecer—balbuceé.
Nada es permanente.
—Duele ¿no?
—De verdad quería que no acabara…
—Pero imagínate que las etapas nunca terminaran ¿cómo se vería eso?
Cuando abro la ventana de mi cuarto para que entre el aire, lo primero en colarse es el inequívoco olor a tierra mojada de junio.
Para cuando salí de mi casa en traje y zapatos de vestir, la ciudad ya estaba inundada. De las graduaciones que quedan la de Mike es la más importante. Es la última a la que estoy invitado.
—¿En qué momento nos graduamos?
—¿Se acuerdan cuando hablábamos de esto en la cafetería? Qué rápido…
Vengo en el Rocket, mi nuevo carro, herencia de mi hermano y regalo de mis padres. El aire está helado y el aromatizante huele a Carlos.
—Oye wey, se casó el Cha ¿no?
—Sí wey. Y se va a Chicago. Al chile sí lo voy a extrañar.
—Y qué pedo, ¿cómo salió el Rocket? ¿Mejor que el Focusghini?
Por instinto busqué bajarle al volumen en el centro del carro. Mi mano no encontró el botón azul de siempre.
Una del pasado…
—Acércame. Va a llover bien gacho. Ya ves cómo están las lluvias.
—Ándale pues, pero vámonos ya.
Son las cuatro de la tarde en la cafetería. Llevamos horas hablando los cinco, es la rutina del diario.
Escuché a mis amigos a los que les tocó llevar las charolas sucias hablar de nuestro viaje a Los Cabos. Apenas va a empezar el summer camp, pero yo ya sé que ellos son las personas con las que quiero pasar el resto de mi vida.
Vamos saliendo de entrenar y por primera vez en el año no traemos la piel roja por el sol de la una de la tarde.
—Me tiras a la mitad y ya.
—No pasa nada. Ni que te llevara cargando.
Braulio y yo platicamos del entrenamiento, del viaje a Samao que se acercaba y del futuro.
—Ya se graduó el Chino, ¿viste?
—¿Vas a su graduación?
—Sí, pero es hasta julio, aún falta mucho.
Para cuando se soltó la lluvia ya estábamos arriba del carro.
—Cabrón, no veo ni madres.
—Wey está goteando el quemacocos, y el techo, y ya se le prendió otro foco y también la llanta…
Me dolía la panza de reír tanto. El vidrio se estaba empañando y las manos intentaban tapar el agua que entraba por las grietas. Tenía 20 años, iba empezando la universidad y ya estaba convencido de cómo sería mi vida.
—Pinchi Focusghini wey, qué pena.
—Qué risa Perry, nos vemos mañana.
Dejé a Braulio y le subí al radio que jamás falló.
Ya llegando a la casa noté que la llanta estaba baja. Igual mañana le echo aire. Hay mucho tiempo…
Lista de libros | junio, 2026.
Pedro Páramo. -Juan Rulfo
En mi intento por leer más literatura latinoamericana, volví a un clásico de México.
Recuerdo haber intentado leer este libro a los quince años, entrando a la prepa. Leí cerca de la mitad y no entendí nada.
Casi una década después, me pasó exactamente lo mismo. No lo entendí.
No es cierto, pero sí es un libro que debes leer lento y con atención.
Este último mes me fascinó el trabajo de Juan Rulfo, no solo como escritor, sino como fotógrafo, ensayista y persona. Empecé a leer este libro a mediados de mes en mis vacaciones de verano y me sorprendí con la escritura de Rulfo. Estoy de acuerdo con García Márquez, que dijo que si él la hubiera escrito, no le preocuparía nada más y no volvería a escribir nunca más en su vida.
Es sumamente complejo escribir una novela sin tiempo, con tanta polifonía, diálogos y misterio, y además hacerlo de una manera tan "sencilla".
Debo admitir que este libro me inspiró a intentar escribir con diálogos y a cuestionar realmente lo que es "mostrar una escena".
Ha sido de mis libros favoritos este año por lo mucho que le aprendí y además, es probablemente el libro mexicano más conocido .
No que sea necesario galardonarlo de más, pero cuando cientos de escritores lo califican como la mejor novela de habla hispana, es difícil no creerles. Si aún no lo lees, créeles a ellos, no a mí, y dale una oportunidad.
Ego Is The Enemy. -Ryan Holiday.
Ninguna persona se mete al mismo río dos veces, pues ni el río ni la persona son la misma.
Es la tercera vez que leo este libro. Según las anotaciones hechas en mi copia física, la primera vez que lo leí fue en junio del 2022. Sin embargo, recuerdo haberlo leído antes en mi iPad en medio de una pandemia.
Realmente no es importante cuántas veces leas un libro, lo importante es volver a leer buenos libros.
Me sorprende leer anotaciones que ya no me resuenan, encontrar fragmentos de ideas que jamás concreté y simples rayones que ya no entiendo. Pero bueno, esa es la magia de leer un libro.
Empezar de nuevo un libro implica sentarte a entender cosas diferentes. A sentarte y cuestionar lo que recuerdas y lo que ahora es importante para ti.
Mi mayor lección fue esta: el Ego no conoce acuerdos. Lo quiere todo al mismo tiempo y sin consecuencias. Pero esto no es real, decidir siempre implica sacrificar algo.
Si quieres una relación, dejas la vida de soltero.
Si quieres ser bueno en un deporte, abandonas aquello que daña tu rendimiento.
Si quieres correr, dejas atrás la flojera.
La vida siempre implica sacrificios. Solo se trata de decidir cuáles sí puedes tolerar.
Pero bueno. Ryan Holiday, escribe sobre los peligros de mantener tu Ego desmedido y vivir una vida sin dominio personal. En 256 páginas explica —a través de historias reales— cómo el Ego nos afecta, cómo dominarlo y da ejemplos de personas reales y sus propias victorias y derrotas en contra de su Ego.
Gran libro.
Diarios de Motocicleta. -Ernesto “Che” Guevara.
A principios de mes, me encontré con este libro gracias a la recomendación del Chino.
Ernesto Guevara es una figura controversial, fue un revolucionario, una figura de lucha contra el imperialismo y la desigualdad, pero también fue factor importante de mucha represión y de ejecuciones sin juicio.
Sin embargo, antes de ser todo esto, fue el "Fuser", fiel amigo, explorador y también médico por la Universidad de Buenos Aires.
Es curioso leer un diario de alguien de mi edad. Veintitrés años tenía Ernesto cuando salió de viaje en una motocicleta llamada "La Poderosa" con la idea de recorrer Sudamérica. La moto se descompuso a medio camino, así que terminó haciendo la mayor parte del viaje a pie, en camión, en balsa y pidiendo aventón, cruzando Argentina, Chile, Perú, Colombia y Venezuela. Todo esto, junto a su amigo Alberto Granado.
Este libro —que es en realidad un diario— narra no solo las aventuras del Che Guevara antes de ser el Che. Captura las palabras de una persona sumamente conmovida por la pobreza, la desigualdad y la injusticia. Es el diario que un joven llevaba a todas partes para observar el continente. Fue su acompañante durante "noches de cansancio y tardes de hambre". No es el libro del ideólogo revolucionario en el que se convertiría. Es por esto que es tan interesante.
Tiene algunos escritos, sobre todo después de visitar una leprosería como voluntario, en donde, conmovido por la pobreza extrema, empieza a cuestionar las ideas con las que creció.
Es un libro que es interesante leer como mero observador. No es un libro que te dará lecciones o que se pueda leer como manifiesto. Simplemente es el diario de un joven conociendo al mundo y a sí mismo.
Me pareció muy interesante el prólogo de Ángeles Diez que habla sobre el espíritu revolucionario que todos los jóvenes conocen y algunos viven. Y no se refiere necesariamente a convertirse en un guerrillero. Habla, en realidad sobre el poder que el individuo tiene para marcar una diferencia en el mundo. ¿Positiva o negativa? Esa es la verdadera cuestión.
The Psychology of Money. -Morgan Housel.
Con mi graduación volviéndose inminente y mi ansiedad subiendo, mi mejor antídoto fue empezar a leer libros sobre lo que se avecina.
Curiosamente gracias a este libro empecé a ahorrar, lo cual me ayudó a financiar una parte de mi intercambio. Eventualmente, este libro me introdujo en el mundo de las finanzas, de las inversiones y otras herramientas que han sido de gran utilidad para mí.
Creo que la importancia de la educación financiera es básica, pero en un país como México, donde la mayoría de las personas ignora su salud financiera, recurrir a este tipo de libros puede ser el inicio de una gran transformación.
Es un libro indispensable para todos.
El Caballero de la Armadura Oxidada. -Robert Fisher.
Es más un cuento con enseñanzas para adultos que un libro.
Sin embargo, es un buen cuento.
La primera vez que lo leí fue en el 2023 por recomendación de un amigo y no me gustó en lo absoluto. Fui rápido en calificarlo “demasiado sencillo” y hasta “mediocre”. Ahora que intento escribir, veo lo difícil que es aterrizar un cuento así de concisio y certero.
No quiere decir que sea un cuento complejo ni mucho menos, simplemente considero que el tema que aborda es muy importante para ser ignorado.
Los seres humanos nos ponemos “armaduras” para no ser lastimados, pero en ese camino lastimamos a los que amamos y más peligroso aún, nos lastimamos a nosotros mismos. En esta fábula el desprendimiento de la armadura es el giro y la enseñanza principal de la historia.
Es un cuento que a lo mucho te llevaría una tarde leer, pero es lo suficientemente profundo para que te cuestiones tus propios comportamientos por un largo tiempo.
Como siempre, eres bienvenido a mandar cualquier recomendación, duda o comentario. Y si alguno de estos libros te llama la atención, no te quedes con eso —recomiéndaselo a alguien. El mundo necesita más personas leyendo.
Nos vemos pronto, abrazo.
—Sebastián S.