Mapa mental | febrero, 2026.
Esto escuchaba mientras escribía…
La calefacción no sirve igual…
No sé si es mi cumpleaños o el inicio del semestre, pero febrero siempre me obliga a detenerme.
Prendo el carro y manejo antes de que salga el sol. Hace frío.
No prendo la calefacción; no quiero que el golpe sea peor cuando me baje.
Llego a la Fortaleza Azul.
Dejo la maleta.
Estiro.
Aún faltan cuarenta minutos para que llegue el equipo.
Tiempo suficiente para intentar convencer a la cadera —la que me duele desde el verano de 2022— de que coopere.
Cuando por fin suena el silbato y empieza un entrenamiento más, siento paz.
Agradezco estar sano.
Agradezco estar aquí.
No hay mejor lugar, me repito.
Empieza el entrenamiento.
Le digo a Braulio que la barra amaneció más pesada.
Él sonríe. Los dos sabemos que, aun así, le vamos a poner cinco libras más.
Es una rutina que se volvió normal.
Ha sido mi vida durante cinco años.
Pero este año se siente distinto.
Es la última vez que un 27 de febrero me encuentra como universitario.
Seiscientos sesenta y nueve días…
—Seiscientos sesenta y nueve días…
—Sí, ya sé.
—¿Entonces por qué no lo haces?
—Pues no es adrede. Solo que no sabía que me estaba metiendo el pie solito.
—Pues ya sabes…
Cierro la puerta. Abrazo a Hada y me voy a mi casa.
Mientras cocino y hablo con mi papá, pienso que es la primera vez que febrero me encuentra sin excusas.
¿De verdad pasó tanto tiempo?
—Sí. Y sigo siendo necio como una cabra.
Me pongo los cleats. Tocan individuales.
El sol me está achicharrando la piel y mi bloqueador sigue en la mochila de Juan Miguel desde Manzanillo. No pescamos nada ese día. La siguiente vez pica un pez vela… así es esto: paciencia, insistencia… y de repente, algo muerde.
Cuando termino y me voy a clases con mis amigas, me río. Estoy enfocado. Pero también tengo miedo de mis metas y proyectos.
Señal de que son lo suficientemente grandes.
—¿Qué me espera mañana?
No sé. Pero ya me harté de sufrir.
Era más cómodo estar ahí, en el sufrimiento. Era intocable. Invencible. Mientras estuviera “lastimado”, no tenía que arriesgarme a fallar intentando algo nuevo.
Si dejo las excusas, me tengo que hacer cargo de mí mismo.
El dolor no asusta: es conocido.
La incertidumbre sí.
Apago mi vela, cierro mi libro y me repito:
Se acabó febrero. Se acabó el pretexto.
Lista de libros | febrero, 2026.
Noticias Del Imperio. -Fernando Del Paso.
Este libro no lo terminé la primera vez que lo leí.
De hecho, lo empecé en 2023 con mi club de lectura, con una fecha límite de un mes.
No funcionó.
Lo dejé a la mitad.
No fue hasta diciembre de 2025 cuando le di otra oportunidad.
Esta vez no tenía tanta prisa. Leía dos capítulos a la semana —menos de setenta páginas— y siempre estaba acompañado de la reunión semanal de mi nuevo y recién fundado “club de tetos”.
Definitivamente es un libro que se disfruta más cuando se lee de manera pausada —y aún mejor si tienes a alguien con quien discutirlo.
Esta novela sobre la Segunda Intervención Francesa es, sin lugar a dudas, la obra maestra de Fernando del Paso. El autor dedicó diez años a su creación: dos de investigación y ocho de escritura. El resultado es un libro en el que ninguna piedra queda sin voltear, ninguna palabra es un accidente y cada oración es escrita con elocuencia y paciencia.
Es una obra sumamente ambiciosa, desbordante y polifónica, ya que entrelaza historias, tiempos y distintos personajes.
Pero llamarla “novela histórica” se queda corto.
Sí, están Maximiliano I de México y Carlota. Sí, están las batallas, las intrigas políticas y el conflicto de la década de 1860. Pero lo que realmente sostiene el libro es algo más complejo: la exploración del poder, la ilusión y la identidad de un país sumamente dividido y desigual.
El autor abordó de manera magnifica las distintas perspectivas de mexicanos y mexicanas durante un periodo que, al día de hoy, sigue pareciendo surreal en la historia de México.
Es una lectura exigente. Densa. Por momentos pesada.
Pero esa dificultad no es ningún error; es la idea del autor. Del Paso no simplifica la historia para hacerla digerible. La vuelve sumamente compleja, utiliza lenguaje rimbombante, la humaniza y nos obliga a aceptar que el pasado no fue blanco ni negro.
Ya lo decía Voltaire: la historia es una broma que los vivos le hacen a los muertos.
La construcción del libro se divide en dos grandes partes: la primera son las cartas de Carlota, escritas desde su locura en el Castillo de Bouchout en 1927; la segunda es una sección más extensa, dividida en tres donde se narran batallas, perspectivas y diálogos de figuras clave de este periodo, incluyendo a Maximiliano I de México, Benito Juaréz y Carlota.
Es un libro que recomendaría a amantes de la historia y a personas con tiempo y paciencia. Pero, sinceramente, creo que todos se verían beneficiados de aprender un poco más sobre este episodio que marcó profundamente la identidad mexicana.
Porque hoy más que nunca queda la pregunta: ¿Cómo puede un país creer en una ilusión?
Quizá por esto sigue siendo necesario leerlo.
The Chronicles Of Narnia, The Lion The Witch And The Wardrobe. -C.S. Lewis.
Por segundo mes consecutivo leí un libro de Narnia.
Algo que empezó como una lectura ligera —un descanso entre libros más densos— terminó convirtiéndose en algo más bonito. No es un reto. No es disciplina. Es sencillamente regreso.
Es recordar parte de mi infancia y lo que me hacía feliz sin saber por qué.
Recuerdo ver las películas basadas en los libros de C. S. Lewis sin comprenderlas del todo. No entendía la profundidad de lo que estaba viendo. No pensaba en la traición ni en la honestidad. No pensaba en el sacrificio.
Yo solo quería ser Peter Pevensie.
Tener su coraje. Su decisión. Su espada.
A los 23 ya no pienso que estaría increíble tener un caballo que hable o un amigo minotauro. Ahora noto otras cosas. La valentía. El peso de elegir bien cuando nadie está mirando. El costo real del orgullo. El sacrificio.
Creo que por eso estoy leyendo estos libros: para recordar.
En el mundo de Narnia no hay grises. El bien es el bien y el mal es el mal.
No hay nihilismo o cinismo. Solo hay decisiones de los personajes sobre quien quieren ser.
Me encantaría decirte que es un libro imprescindible, que me conmovió hasta las lágrimas o que cambió mi manera de ver el mundo.
No es verdad.
No me transformó. Pero tampoco era su intención.
Es una buena historia. Limpia, clara y honesta.
Es un libro que estoy seguro le leeré a mis hijos dentro de unos años. Pero no para que se cuestionen, solo para que se imaginen el armario, la nieve o a ellos mismos siendo valientes.
Como siempre, eres bienvenido a mandar cualquier recomendación, duda o comentario. Y recuerda que si alguno de estos libros te gusta, no te detengas ahí y recomiéndaselo a alguien más. El mundo necesita más personas leyendo.
Espero te gusten estas recomendaciones.
Nos vemos pronto, abrazo.
-Sebastián S.